Han pasado cinco años desde la aprobación de la Ley Orgánica 3/2021, de 24 de marzo, que regula la eutanasia en España. Esta normativa, conocida como LORE, fue impulsada por la ex ministra socialista María Luisa Carcedo y ha sido ratificada por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. A pesar de que más de 1.100 personas han recibido la prestación de eutanasia desde su entrada en vigor, la ley sigue generando debates y controversias.

La LORE se basa en cuatro derechos fundamentales: el derecho a la dignidad, a la salud y a la integridad física, a la libertad ideológica y a la propia imagen. La ley establece que la eutanasia se realiza a través de la prestación sanitaria, y que la persona puede frenar el proceso en cualquier momento. Nuria Terribas Sala, vicepresidenta del Comité de Bioética de Cataluña, explica que la eutanasia se realiza desde la Medicina, y que se trata de darle al paciente lo mejor que haya para él en el momento determinado.

La ley establece que la eutanasia está pensada para mayores de 18 años que reúnen los requisitos descritos. Sin embargo, desde 2021, 21 menores de 30 años han solicitado la eutanasia, y cuatro de ellos han finalizado el proceso en 2024. Terribas destaca que la edad solo es un número cuando se realizan determinados expedientes, y que en las mismas circunstancias, pero a edades más avanzadas, esto no se cuestiona.

El caso de Noelia Castillo, una joven de 25 años que falleció por eutanasia el pasado jueves después de un largo proceso judicial, ha generado un gran revuelo. Su padre había recurrido la decisión en varias instancias judiciales, pero finalmente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos avaló la decisión de la joven. Carcedo destaca que la ley está ratificada por el Tribunal Supremo y Constitucional, y que todos tenemos derecho a la vida, pero no el deber de conservarla.