La primavera ha llegado a Doñana con una explosión de vida sin precedentes en años. La abundancia de insectos y la mejora en las condiciones hídricas han propiciado una fase de reproducción temprana, con la aparición de los primeros polluelos de algunas especies. Aún están preparándose para emigrar las últimas invernantes, lo que hace prever una temporada de cría excepcional.
La concatenación de borrascas en los últimos meses ha dejado una inundación casi completa de la marisma, lo que ha tenido un impacto inmediato en la población de aves. Se han contabilizado 385.649 aves acuáticas invernando en el parque, la cifra más alta desde 2021. Aunque todavía está lejos de la media histórica y de los mejores ejercicios, supone un incremento sustancial con respecto a los 228.335 ejemplares del año pasado.
El censo de aves se realiza desde avioneta, recorridos en vehículo y asomándose a los dormideros, y con esta metodología se registró el máximo en 2017, con 700.000 aves. La media en estos 22 años está en 437.000 individuos, por lo que este año se ha acercado pero todavía queda camino por recorrer.
Los augurios son buenos, ya que a fecha de 22 de marzo la precipitación acumulada en el actual ejercicio es de 552 mm, sensiblemente por encima de los 436 mm de media en las últimas dos décadas. El director de la Estación Biológica de Doñana, Eloy Revilla, destaca que 'los datos no son buenos a largo plazo, pero sí mejores que los últimos años'.
La recuperación de la marisma es esencial para la conservación de especies de alto valor ecológico. La mejora registrada este invierno demuestra el potencial del humedal para recuperarse cuando las condiciones climáticas y la gestión hídrica lo permiten. La ICTS Doñana, dependiente de la Estación Biológica, considera que 'la evolución de las aves acuáticas confirma que Doñana responde de manera inmediata cuando dispone de agua'.
La especie que más crece en las últimas dos décadas es el pato cuchara común, con 120.970 individuos, lo que supone un aumento de 65.000 con respecto al año pasado. También han aumentado las poblaciones de gansos, ánsar común, porrón europeo, morito común y espátula común.
La SEO/BirdLife corrobora que la recuperación de las aguas subterráneas requiere algo más que un año húmedo aislado. Su responsable en Doñana, Carlos Davila, destaca que 'Doñana está ahora espectacular, la visión es magnífica'. La previsión es contar con grandes colonias de acuáticas y distintas especies de garzas.
La ICTS Doñana es una infraestructura dependiente de la Estación Biológica y está considerado el mayor laboratorio de campo de Europa. Rubén Rodríguez Olivares, del equipo de Poblaciones de Aves, explica que 'la recuperación de la marisma es esencial para la conservación de especies de alto valor ecológico'.
La mejora en las condiciones hídricas ha propiciado la recuperación de otros elementos clave como la vegetación y la presencia de insectos. Doñana mantiene una legión de problemas, pero si hay agua, hay margen para la esperanza.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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