La figura de Felicidad Blanc, elegante y atractiva, es el eje central de 'El desencanto', un documental dirigido por Jaime Chávarri y producido por Elías Querejeta en 1976. A través de esta familia desestructurada y burguesa, el filme mostró la podredumbre del franquismo y sus secuelas cuando España comenzaba a salir de un período de represión y silencio.

Han pasado cincuenta años desde el estreno de 'El desencanto', un documental que se convirtió en un referente cultural y social de la Transición española. La película sigue siendo recordada por su retrato doméstico de una familia marcada por la decadencia y la miseria moral.

La figura de Felicidad Blanc, viuda de Leopoldo Panero, un poeta y jerarca cultural de la dictadura, es fundamental en la película. Chávarri la describe como una mujer calmada e imperturbable, con un precioso cabello blanco, sentada en un caserón decadente de Astorga. Blanc simboliza a las esposas eclipsadas por la autoridad del marido, y su testimonio es crucial para entender la dinámica familiar.

El documental muestra a los tres hijos de Panero, Juan Luis, Leopoldo María y Michi, como personajes caprichosos y ególatras, cada uno interpretando un papel tras sus máscaras y miserias. Dos de ellos, Juan Luis y Leopoldo María, fueron poetas brillantes, aunque con biografías atormentadas. El tercero, Michi, fue un bohemio y escritor fallido.

La película también explora la relación entre los hermanos y su madre, marcada por hipocresías, deudas pendientes, rivalidades y celos. Todos añoran la infancia, y Leopoldo María afirma: 'En la infancia vivimos, después sobrevivimos'. Esta sentencia resume la historia de los Panero, cuyas biografías fueron llevadas de nuevo al cine por Ricardo Franco en 'Después de tantos años' (1994).