Tom Eerebout, el estilista belga detrás de la imagen de Lady Gaga y Kylie Minogue, se encuentra en un lugar inesperado: comisariando la exposición 'Exposure: The Power of Being Seen' en la ITS Arcademy de Trieste. Esta muestra, la primera en destacar el estilismo como actividad, es un reflejo de su propio camino hacia el éxito. "Me siento muy afortunado de ser bueno en lo que hago", asegura con modestia.
A pesar de su fama, Eerebout prefiere no estar en el centro de atención. Sin embargo, como estilista de celebridades, su trabajo es objeto de interés y ahora se encuentra en el ojo del huracán. La exposición, que reúne obras de destacados diseñadores y jóvenes talentos, busca reivindicar el oficio de estilista y elevarlo a la categoría de arte.
Eerebout, de 37 años, es considerado uno de los estilistas más influyentes del momento. Su cartera de clientes incluye nombres como Austin Butler, Rita Ora y Banks. Para él, vestir a una estrella no es un ejercicio de vanidad, sino de "escritura visual". "Si el diseñador pone el vocabulario, yo componho la frase", explica.
Su pasión por la moda comenzó en 2008, cuando asistió a un concierto de Kylie Minogue en Amberes. La arquitectura textil de su vestimenta en el escenario lo fascinó y se prometió que a los 30 años estaría trabajando en la industria. Lo logró a los 25 y ahora, a los 37, sigue en la cima.
Eerebout nació en Bredene, un pequeño pueblo costero belga, y creció en un entorno pintoresco. Su capacidad para reconocer la belleza en el desorden y su pragmatismo se deben a su infancia. "Hago mi trabajo para sobrevivir y pagar el alquiler", admite, bajando a la tierra un oficio que otros envuelven en glamour.





