Un reciente informe de Goldman Sachs revela un cambio significativo en el mercado bursátil, donde las empresas con activos físicos relevantes están ganando terreno en detrimento de las compañías digitales puras. Esta tendencia se produce en un contexto en el que la inteligencia artificial (IA) ha prometido revolucionar la economía, pero en su lugar está provocando un giro inesperado.
Durante más de una década, las empresas de tecnología y servicios digitales han liderado las bolsas de valores, pero ahora su dominio está siendo cuestionado. El informe de Goldman Sachs destaca que las compañías con activos físicos relevantes y baja obsolescencia tecnológica, denominadas HALO (Heavy Assets, Low Obsolescence), están ganando protagonismo.
Estas empresas, que incluyen sectores como la energía, la minería y la industria, están siendo valoradas por su capacidad para combinar barreras de entrada elevadas con una mayor resiliencia frente a disrupciones tecnológicas. El informe subraya que el mercado ha empezado a premiar esta característica, ya que las empresas intensivas en capital han superado en un 35% a las de modelo ligero desde 2025.
La inteligencia artificial es el factor clave detrás de este cambio. Por un lado, está presionando a los modelos digitales tradicionales, reduciendo costes de entrada y aumentando la competencia. Por otro, está obligando a las grandes tecnológicas a transformarse, invirtiendo hasta 1,5 billones de dólares en gasto en capital entre y .





