Sorogoyen defiende el plano secuencia

Rodrigo Sorogoyen ha declarado que el uso de un plano secuencia de hasta 20 minutos en su última película persigue una inmersión total del público en la experiencia de los personajes. Según sus palabras, la cámara se mantiene "pegada a la jeta" para que el espectador viva cada bronca y cada silencio como si fuera parte de la escena.

El director insiste en que la longitud del plano no es un ejercicio de estilo, sino una herramienta narrativa: «Meter al espectador en la escena y vivir lo que los personajes están experimentando».

Estilo y trayectoria del director

Sorogoyen proviene de una familia vinculada al cine; es nieto de Antonio del Amo y sobrino de José Luis Madrid, dos figuras de la industria española. Estudió Historia en la Universidad Complutense antes de decidirse por la dirección, una transición que él mismo describe como inevitable.

Su primer largometraje, Stockholm (2013), se financió en parte mediante crowdfunding, logrando reunir 8.000 euros de los 60.000 euros que faltaban gracias a casi 200 mecenas. Esa experiencia le enseñó a depender de recursos externos y a mantener una visión independiente.

Sorogoyen prefiere tomas largas y tensas, una marca que se ha consolidado en obras como (2019), (2026) y (2022). La colaboración constante con la guionista actúa como contrapeso creativo, evitando que el estilo técnico eclipsara la profundidad emocional.