La situación de ayudar económicamente a los padres cuando pierden autonomía puede ser complicada. Los hijos se enfrentan a dudas sobre si es correcto utilizar la cuenta del progenitor para gastos, retirar efectivo o si estas acciones pueden generar problemas legales en el futuro. Esta problemática no solo tiene un impacto económico, sino también emocional y familiar, pudiendo generar tensiones entre hermanos o herederos.

La falta de información clara sobre cómo manejar estas situaciones provoca que muchas personas actúen sin conocer las implicaciones legales de sus actos. Se cuestiona si estar autorizado en una cuenta es lo mismo que ser titular, si retirar dinero puede considerarse una donación o qué sucede si otros familiares cuestionan esos movimientos. Estas preguntas reflejan una realidad cada vez más común en una sociedad envejecida, donde el cuidado de los mayores recae en gran medida sobre los hijos.

El abogado David Jiménez, especializado en herencias, ofrece una respuesta clara a esta cuestión. Según explica, *si el progenitor está cognitivamente o físicamente enfermo y tú sacas dinero y es siempre en su beneficio, no hay ningún problema. La clave está en el destino de ese dinero: si se utiliza para cubrir necesidades reales del padre o madre, como alimentación, medicación, cuidados o gastos cotidianos, no existiría conflicto legal en principio.

Sin embargo, Jiménez introduce un matiz importante que puede cambiar la interpretación de estos movimientos. *Lo que no podrías hacer es sacar dinero y quedártelo. Esas disposiciones se entenderán como donaciones y, por tanto, deberías tributar. En este caso, ya no se trata de una gestión en beneficio del progenitor, sino de una transferencia de patrimonio con consecuencias fiscales que podrían ser cuestionadas por otros herederos.