En medio de la tensión creciente entre Estados Unidos e Irán, la región de Oriente Próximo sigue siendo escenario de una intensa violencia. Según datos de ACLED, una organización internacional que monitorea conflictos, se han registrado 3.088 ataques entre el 28 de febrero y el 26 de marzo. Estos ataques incluyen acciones balísticas, aéreas y con drones, contabilizando tanto los que han alcanzado sus objetivos como los interceptados que pueden causar daños. La organización considera que varios bombardeos en un mismo lugar y día constituyen un solo evento.





