En el corazón de la nación cubana late un sentimiento inquebrantable: el nacionalismo. Un valor que ha sido forjado a lo largo de los años, incluso en los momentos más difíciles. Sin embargo, bajo el régimen instaurado en 1959 y el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, el pragmatismo se ha convertido en una necesidad para la supervivencia de muchos. La diáspora cubana es un testimonio de ello; alrededor de tres millones de personas viven fuera de la isla, y en regiones como Murcia, España, residen cerca de un millar de cubanos.

La situación en Cuba es cada vez más crítica. La mayoría de los cubanos coinciden en que cualquier cambio es bienvenido si éste puede aliviar el sufrimiento de su gente. La desesperación se ha apoderado de la vida diaria, llevando a personas en La Habana a expresar su deseo de un cambio, sin importar lo que éste pueda ser.

En la Región de Murcia, las opiniones no difieren mucho. Myrielis, ex profesora de la Facultad de Economía y Estadística Matemática de la Universidad de La Habana, ha vivido en Yecla desde 2011. Aunque sueña con una transición democrática, considera que es poco probable. "Me gustaría vivir en una democracia donde la gente pueda expresarse libremente", afirma. "No busco un sistema perfecto, solo quiero que las cosas cambien".

Por su parte, Luis Migueles, profesor en un instituto de Murcia, comparte una opinión similar. A pesar de que teme que el cambio pueda no ser beneficioso para el cubano promedio, cree que es esencial que Cuba y Estados Unidos se sientan a negociar. "Es crucial encontrar un acuerdo que beneficie a ambos lados", opina.

La periodista Tania Costa, con una postura más firme, afirma: "Si la erradicación de la pobreza para el pueblo cubano implica convertirme en un protectorado de Estados Unidos, ¿dónde debo firmar?".

Sin embargo, su posición cambia si la intervención estadounidense se asemeja a la de Venezuela, donde el régimen permanece intacto. Costa destaca que la isla está profundamente polarizada, no entre comunistas y liberales, sino entre aquellos que desean una intervención militar y los que prefieren dialogar con la dictadura. "La diplomacia con el oficialismo es mal vista, especialmente entre los cubanos en Estados Unidos", subraya.

El bloqueo económico impuesto por Estados Unidos en 1962 sigue vigente, pese a la oposición internacional. Migueles culpa en partes iguales a la "pésima gestión" de los dirigentes cubanos y a las sanciones económicas de Washington por la situación actual de Cuba. Considera que ha llegado un "punto de no retorno" y que es imprescindible levantar el bloqueo comercial.

Tania Costa, sin embargo, desestima la idea de que el bloqueo sea el único responsable de los problemas de Cuba. "La mentira del bloqueo solo la cree la izquierda más radical", dice. "Los apagones son resultado del mal mantenimiento de las termoeléctricas rusas; las epidemias por falta de higiene; y la agricultura paralizada porque los campesinos deben vender sus productos al gobierno a precios muy bajos".

Aunque el Partido Comunista de Cuba ha utilizado las sanciones como chivo expiatorio, los efectos negativos del embargo son innegables. Un estudio de 2014 calculó que Cuba había perdido más de un billón de dólares debido al bloqueo.

Enviar dinero a familiares en Cuba es una práctica común entre los cubanos en el exterior. Myrielis y Luis Migueles envían dinero cada mes a sus familiares. Tania Costa también lo hace, pero ha reducido la cantidad, consciente de que "ese dinero sostiene a la dictadura".

Dejar atrás el hogar nunca es fácil, pero es aún más difícil cuando no hay otra opción. Myrielis expresa un profundo dolor al hablar de Cuba, pero admite que regresa siempre que puede para visitar a su madre. Luis Migueles, por su parte, afirma tener "la enfermedad de la nostalgia", citando a Cabrera Infante.

A pesar de todo, Migueles elige transformar el odio en amor hacia su país. "Si eres un buen cubano, sientes amor y te duele cualquier cosa que pase en la isla", concluye.

La situación en Cuba sigue siendo incierta, pero una cosa es clara: el deseo de cambio y la esperanza de un futuro mejor son sentimientos que laten con fuerza en el corazón de su gente.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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