La crisis en Cuba ha llevado a muchos a replantear sus prioridades y valores. El nacionalismo, alguna vez una fuerza unificadora, ahora se enfrenta a la dura realidad de una economía en ruinas y una población desesperada. Tania Costa, periodista cubana radicada en la Región de Murcia, España, es una voz que se alza en este contexto. "Si el fin de la pobreza para el pueblo pasa por ser un protectorado de Estados Unidos, ¿dónde hay que firmar?", declara con contundencia.
La situación en Cuba es desesperante. La mayoría de los cubanos coinciden en que cualquier cambio es bienvenido si implica aliviar el sufrimiento de la gente. La diáspora cubana, que asciende a cerca de tres millones de personas en todo el mundo, también comparte esta opinión. Myrielis, exprofesora de la Facultad de Economía y Estadística Matemática de la Universidad de La Habana, vive en Yecla, Murcia, con su familia. A pesar de desear una transición democrática, considera que es poco probable.
Luis Migueles, profesor de instituto en Murcia, comparte una opinión similar. Aunque teme que el cambio no sea beneficioso para el cubano promedio, cree que es necesario que Cuba y Estados Unidos se sienten a negociar. Tania Costa, sin embargo, es más directa en su postura. Si bien aceptaría una intervención estadounidense si ello significara erradicar la pobreza, rechaza la idea de que dicha intervención se lleve a cabo de manera que mantenga el régimen actual.
La periodista destaca que la isla está muy polarizada, no entre comunistas y liberales, sino entre quienes desean una intervención militar y quienes están dispuestos a dialogar con la dictadura. La percepción generalizada entre los cubanos residentes en Estados Unidos es que cualquier intento de diálogo con el régimen es visto como una postura comunista. Costa enfatiza que "la gente, cuando no tiene que pasar todo el día buscando comida, empieza a luchar por la libertad".





