Han pasado treinta días desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, un mes que ha dejado una profunda huella en la economía global. Aunque todavía es pronto para evaluar las consecuencias a largo plazo, que dependerán en gran medida de la duración del conflicto, los ataques a infraestructuras críticas, el bloqueo del estrecho de Ormuz y las tensiones entre gobiernos han frenado el crecimiento económico y han aumentado el costo de vida, los combustibles y las hipotecas. La situación en Irán sigue siendo incierta y su impacto en la economía mundial no deja de crecer.

Imagen de archivo de un mapa de Irán con indicadores de conflicto (Fuente: El Periódico)
Imagen de archivo de un mapa de Irán con indicadores de conflicto (Fuente: El Periódico)
Foto de una ciudad iraní durante la Semana Santa, con banderas y decoraciones (Fuente: El Periódico)