El Gobierno de Cantabria conmemoró el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo el pasado 11 de marzo con un acto en el teatro municipal de Los Corrales de Buelna. Durante el evento, se proyectaron imágenes de las víctimas, incluyendo una que causó gran sorpresa entre algunos asistentes: la de Luis Carrero Blanco, quien fue presidente del Gobierno durante la última etapa de la dictadura de Franco.
Carrero Blanco, nacido en Santoña en 1904 y fallecido en Madrid en 1973, fue víctima de un atentado de ETA que lo mató con 75 kilos de dinamita cuando su coche pasaba por la calle Claudio Coello de Madrid. Sin embargo, su biografía también destaca su estrecha relación con la dictadura, donde desempeñó un papel crucial como sucesor del autodenominado 'caudillo'.
En su pueblo natal, Santoña, se intenta ahora declarar a Carrero Blanco víctima del terrorismo para poder 'indultar' su estatua y evitar su retirada, como exige la Ley de Memoria Democrática debido a su clasificación como símbolo de la dictadura. El Ayuntamiento de Santoña, liderado por el alcalde Jesús Guillart, de la formación política local Santoñeses, busca que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática autorice la 'resignificación' del monumento para que permanezca en el paseo marítimo de la localidad.
El monumento, diseñado por el escultor Juan de Ávalos, tiene 40 metros de altura y un ángel en la cúspide, junto con una rosa de los vientos que hace referencia a la condición de marino de Carrero Blanco. Lleva en pie durante 50 años y desafía la normativa actual. Mientras tanto, la Fiscalía de Memoria Democrática de Cantabria ha pedido información a varios ayuntamientos de la comunidad sobre calles con denominaciones franquistas o monumentos que honran a la Falange o figuras relacionadas con la Guerra Civil.





