Gemma Martínez Directora adjunta de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA
La decisión de Juanma Moreno Bonilla de convocar elecciones andaluzas para el 17 de mayo ha tenido un impacto inesperado en el Gobierno de Pedro Sánchez. La salida de María Jesús Montero del Ejecutivo de coalición ha llevado a una remodelación mínima pero significativa. Carlos Cuerpo, hasta ahora ministro de Economía, asume la vicepresidencia primera, mientras que Arcadi España se hace cargo de Hacienda. En un contexto de gran incertidumbre económica, con inflación persistente y crecimiento bajo presión, estos cambios pueden reducir el ruido político en un área crucial.
Cuerpo es un perfil técnico y prudente, alejado del estilo político de Montero. Su enfoque está orientado a resultados, lo que puede contrarrestar parcialmente el sesgo ideológico de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. La llegada de Cuerpo y España puede aportar estabilidad en momentos de turbulencia económica.
España, con experiencia en la Generalitat Valenciana, destaca por su capacidad para forjar alianzas. Su habilidad para pactar puede ser crucial en dos frentes: la presentación de los presupuestos y la reforma de la financiación autonómica. Sin embargo, es importante no sobreestimar el impacto de estos cambios. La debilidad estructural del Ejecutivo y las limitaciones impuestas por la aritmética parlamentaria siguen siendo desafíos significativos.





