El último lanzamiento de Samsung, el Galaxy S26 Ultra, destaca por su innovadora pantalla de privacidad y mejoras en su cámara y rendimiento. Este dispositivo se posiciona como uno de los mejores teléfonos Android disponibles en el mercado.

La mayoría de los fabricantes de teléfonos enfrentan el desafío de diferenciar sus modelos más avanzados de los del año anterior. Samsung no es una excepción, pero ha introducido una novedad significativa en su modelo S26 Ultra: una pantalla de privacidad integrada que no se encuentra en ningún otro lugar.

Esta pantalla, denominada Pantalla de Privacidad, funciona como un filtro que limita el ángulo de visión para contenido sensible. La tecnología implica dos conjuntos de subpíxeles: uno de ángulo amplio y otro de ángulo estrecho. Al activarse el modo de privacidad, los píxeles de ángulo amplio se apagan, lo que hace que el contenido de la pantalla sea prácticamente invisible para aquellos que no estén mirando directamente.

Esta función es extremadamente útil, ya que puede configurarse para activarse automáticamente en ciertas aplicaciones, como la app del banco, o al introducir contraseñas. También permite limitar el área de la pantalla donde se muestra información sensible. Existe un modo de máxima privacidad que oscurece casi todo el panel.

Sin embargo, esta tecnología tiene efectos secundarios. El brillo máximo se reduce aproximadamente a la mitad cuando el modo de privacidad está activo, lo que puede ser notable en exteriores con luz directa del sol. La densidad de píxeles también se ve afectada al apagar parte del panel.