En un terreno boscoso de la Comunidad de Madrid, un dron sobrevuela el área en busca de una persona con demencia que se ha perdido. El aparato, equipado con cámara térmica e inteligencia artificial, emite un mensaje con la voz de la cuñada del hombre desaparecido, pidiendo que se mueva para ser localizado. La tecnología permite al piloto detener el dron cuando detecta a la persona y generar un código QR que muestra la ruta exacta para llegar a ella. Esta escena podría parecer sacada de una película de ciencia ficción, pero es el resultado del trabajo del Grupo Especial de Drones (GED) de los bomberos, una unidad que está revolucionando la forma en que se abordan las emergencias.

La unidad, formada por 12 bomberos que han pasado por el cuerpo de bomberos y han obtenido la formación necesaria para ser pilotos, nació en 2019 como un experimento. Al principio, muchos miraban esta iniciativa con escepticismo, considerándola un *juguete, una *cámara con alas. Sin embargo, la guerra de Ucrania y el contexto internacional han cambiado esta percepción. Cada vez más mandos reclaman la presencia de esta unidad desde el inicio de las intervenciones, ya que lo que ofrecen no se resume a una imagen, sino a una lectura completa de lo que está ocurriendo en tiempo real.

Los drones que manejan esta unidad no solo vuelan, sino que también leen la situación de manera completa. Incorporan cámaras térmicas capaces de medir el calor de una estructura en tiempo real y anticipar si esta va a colapsar. *Viendo esa temperatura sabemos si el hierro o el hormigón van a ceder, explica Juan Félix, uno de los pilotos. *Si hay gente dentro, hay que sacarla ya o no enviar a compañeros al interior. La tecnología ha cambiado la forma en que se toman las decisiones en las emergencias, permitiendo a los responsables tener información precisa y en tiempo real para actuar de manera más segura y efectiva.