Los Pirineos están experimentando un aumento en la frecuencia de avalanchas más pequeñas, pero también más frecuentes, según un estudio publicado en la revista 'Cold Regions Science and Technology'. Este fenómeno se debe a la variabilidad del clima, específicamente a la Oscilación del Atlántico Norte (NAO), que condiciona las precipitaciones y temperaturas.
Impacto del cambio climático en las avalanchas
El estudio, realizado en el marco del proyecto europeo Pyrenées4clima, analizó 57 episodios de aludes registrados entre 1910 y 2014 en el valle de Canfranc. Los resultados muestran que las avalanchas más grandes ocurrieron con mayor frecuencia en la segunda mitad del siglo XX, mientras que en las últimas décadas se han registrado eventos más pequeños, pero más frecuentes.
Tendencias y riesgos
La investigación subraya la importancia de las prácticas de reforestación y las medidas de mitigación estructural implementadas en el área desde principios del siglo XX, que han reducido la severidad de los riesgos de avalanchas. Sin embargo, el cambio climático genera situaciones más variables y extremas, lo que puede afectar a las actividades deportivas de invierno.
Consecuencias y medidas de adaptación
El cambio climático tiende a reducir la cantidad total de nieve, pero al mismo tiempo puede aumentar la inestabilidad del manto nivoso aún existente. Esto puede llevar a una mayor incertidumbre y episodios en altitudes altas con mayor proporción de avalanchas húmedas que secas. Es fundamental avanzar en la definición de medidas de adaptación al cambio climático.
Investigaciones y proyectos
El proyecto europeo Pyrenées4clima trabaja para mejorar el conocimiento sobre la nieve y las avalanchas en los Pirineos. Sus investigaciones analizan cómo el cambio climático afecta al riesgo de aludes y cómo mitigar sus impactos. Entre sus principales líneas de trabajo destacan la creación de bases de datos de espesores de nieve y la actualización de proyecciones climáticas del manto nivoso.
Riesgo para las actividades
Este año, las avalanchas se han cobrado al menos ocho vidas en la zona, la última el 18 de marzo. Los expertos destacan que la variable de la temperatura afecta a las avalanchas y que hay una tendencia al incremento del número de aludes pequeños. Es importante tener en cuenta que los aludes grandes, aunque con menos frecuencia, seguirán llegando.
Conclusiones y futuro
El conocimiento es la base para poder actuar más eficazmente y debemos avanzar para definir medidas de adaptación al cambio climático. Es fundamental recopilar, interpretar y compartir datos nivometeorológicos entre distintos actores para detectar zonas de riesgo y mejorar la prevención y la seguridad en el futuro.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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