En el corazón de Madrid, un dúo de hermanos está revolucionando la escena gastronómica con su proyecto, Angelita. Mario y David Villalón han logrado crear un espacio único que combina la coctelería de vanguardia con una selección impresionante de vinos y platos innovadores elaborados con ingredientes frescos de la huerta familiar.

La tranquilidad con la que los hermanos Villalón gestionan su negocio es sorprendente, considerando la complejidad y la originalidad de su propuesta. Angelita celebra su décimo aniversario después de una década de evolución constante y crecimiento. Lo que empezó como un restaurante familiar en Carabanchel ha transformado en un referente de la alta gastronomía madrileña.

En la planta superior de Angelita, los clientes pueden disfrutar de una experiencia enológica única, con acceso a más de 3.000 referencias de vinos y una carta de platos que reflejan la creatividad y la pasión por la cocina de los hermanos Villalón. El sumiller de la casa, David, ofrece maridajes personalizados para cada plato, seleccionando vinos que complementan y elevan la experiencia gastronómica.

Mientras tanto, en la planta inferior, Mario se encarga de la coctelería, llevando la creatividad al límite con cócteles innovadores que incorporan ingredientes vegetales y técnicas de elaboración únicas. La ausencia de hielo y el uso de la dilución como técnica para crear sabores complejos caracterizan su enfoque.

Los hermanos Villalón crecieron en un entorno gastronómico, ya que sus padres regentaban un restaurante en Carabanchel. La pasión por la comida y la bebida se les inculcó desde jóvenes, y decidieron llevarla a un nuevo nivel con Angelita. La huerta familiar en Zamora es la fuente de inspiración para muchos de sus platos y cócteles.