En el corazón del Valle de Chistau, Aragón, surge La Estiva, una escuela de pastoreo innovadora que busca formar a los pastores del futuro. Con una visión integral que combina teoría y práctica, esta institución educativa se enfoca en la sostenibilidad ambiental, el bienestar animal y la viabilidad económica.

El Origen de La Estiva

La idea de La Estiva nace en 2002, cuando se llevó a cabo una experiencia piloto entre Huesca y Olorón, Francia. Sin embargo, fue en 2015 cuando un grupo de vecinos de San Juan de Plan decidió retomar esta iniciativa, trabajando en una idea similar y contando con la experiencia de Federico Fillat, el precursor de la experiencia en 2002.

La Estiva se ha convertido en un referente en la formación de pastores, con un enfoque práctico y arraigado en el territorio. La escuela ofrece un programa anual que combina clases teóricas, prácticas en explotaciones y trabajo en montaña, acompañados siempre de pastores y ganaderos con experiencia.

El Programa de Formación

El programa de formación de La Estiva se extiende desde febrero hasta septiembre, cuando el alumnado se desplaza a los puertos de montaña para practicar trashumancia —el traslado del ganado a pastos de altura— y aprende a orientar a través de mapas, gestionar los ritmos de la montaña y convivir con la naturaleza.

Durante este tiempo, los alumnos adquieren conocimientos sobre reproducción y cuidados sanitarios, manejo de rebaños de ovino, vacuno y caprino, gestión de pastos, silvopastoreo y organización de explotaciones, así como aspectos empresariales como comercialización, la gestión de la ayuda PAC y transformación láctea.