ENTREVISTA La exdirectora general de Innovación de la Generalitat, Carme Botifoll, reflexiona sobre su experiencia en el gobierno y en el mundo empresarial.

En un momento en que las empresas catalanas están replanteando su futuro, Carme Botifoll, exdirectora general de Innovación e Internacionalización de la Generalitat, comparte su visión sobre los desafíos que enfrenta la economía catalana. Con una trayectoria marcada por su paso por el gobierno y su experiencia en el sector empresarial, Botifoll ofrece una perspectiva única sobre la situación actual.

Cuando asumió el cargo de directora general de Innovación e Internacionalización en 2007, la crisis económica estaba a punto de estallar. ¿Cómo afrontó ese desafío? Fue un momento muy complicado. La crisis golpeó duramente a las empresas catalanas, y nuestra prioridad era ayudarlas a sobrevivir. Tuvimos que tomar medidas urgentes para apoyar a las empresas que estaban en dificultades.

En ese contexto, se creó Acció, una herramienta para impulsar la innovación y la internacionalización de las empresas catalanas. ¿Fue un éxito? Sí, lo fue. Acció permitió a las empresas catalanas acceder a financiación y apoyo para expandirse en el exterior. Un ejemplo claro es el de Avinent, que gracias a nuestra ayuda pudo cambiar su modelo de negocio y crecer.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, algunas empresas importantes, como Pirelli, cerraron sus puertas en Catalunya. ¿Qué pasó? Fue un golpe muy duro. A pesar de nuestros esfuerzos, Pirelli decidió cerrar su planta en Manresa. Me di cuenta de que, cuando una multinacional quiere cerrar, no hay mucho que puedas hacer para evitarlo.