El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una alerta sobre el impacto de la guerra en Irán en la economía mundial. La institución financiera señala que los hogares más vulnerables serán quienes soporten 'la carga más pesada' del conflicto. Esto se debe a que la guerra puede provocar un aumento en los precios de la energía, los alimentos y otros productos básicos.
Impacto en la economía global
La guerra en Oriente Medio ya está afectando a la economía a través de varios canales, como la energía, el comercio y la inflación. El FMI destaca que la duración del conflicto será clave para determinar su impacto en la economía. Si el conflicto es breve, los precios del crudo y el gas pueden aumentar durante unos meses antes de volver a ajustarse. Sin embargo, si la guerra se prolonga, la energía cara puede añadir presión sobre los países más dependientes.
Efectos en la inflación y el crecimiento
El FMI advierte que la inflación podría agravarse y pasar a efectos de segunda ronda muy difíciles de enfriar. En Europa, por ejemplo, si las personas y los negocios creen que la inflación seguirá alta durante más tiempo, podrían trasladarlo a salarios y precios, dificultando contener el shock sin un frenazo económico más acusado. La guerra no solo aumenta la inflación actual, sino que pone en riesgo la expectativa de que esté menos firmemente controlada.
Países más expuestos
El FMI destaca que países como Italia o Reino Unido están especialmente expuestos por su dependencia en la electricidad generada con la quema de gas. Por otro lado, países como Francia o España están relativamente protegidos por sus grandes capacidades de la nuclear y las renovables. El corte del Estrecho de Ormuz ha disparado los precios del crudo y del gas, lo que puede tener un impacto significativo en la economía global.





