El conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciado el pasado 28 de febrero, ha desencadenado una tendencia alcista en el precio de los carburantes en España. Los ataques han provocado un aumento en los precios de la gasolina debido a las enormes reservas de petróleo iraníes y su estratégica ubicación en el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el suministro mundial de petróleo.
A pesar de que España no importa petróleo directamente de Irán, el país no se mantiene al margen de esta crisis. El precio del barril de Brent, que ha superado los 100 dólares, se está trasladando progresivamente a los surtidores españoles, lo que amenaza con aumentar la factura de los conductores en las próximas semanas.
El precio medio de la gasolina en España se sitúa en 1,55 euros/litro, según los últimos datos disponibles. Esta cifra no ha experimentado cambios significativos respecto a los registros anteriores. Antes del inicio de la operación militar, el litro de gasolina sin plomo 95 rondaba los 1,475 euros.
En cuanto al diésel, el precio medio se sitúa en 1,776 euros/litro, lo que supone una leve subida en comparación con el dato del día anterior, cuando costaba 0,006 euros menos. Es importante destacar que el gasóleo es un combustible fundamental para el transporte de mercancías y el sector profesional.
El aumento de ambos carburantes en las últimas semanas se debe a la presión alcista del crudo en los mercados internacionales y al incremento de los costes mayoristas que ya se están trasladando al precio final en el surtidor.





