La compañía de telecomunicaciones Telefónica está llevando a cabo una reestructuración estratégica con el objetivo de desempeñar un papel clave en el sector de la defensa, contribuyendo así a la autonomía estratégica de la Unión Europea en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.

El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha estado preparando el terreno para que la empresa se convierta en un actor relevante en el ámbito de la seguridad y la defensa. Murtra, que anteriormente estuvo al frente de la empresa de defensa Indra, ha marcado como uno de los objetivos de Telefónica para este año "fortalecer nuestra presencia en productos de defensa".

La empresa ha sido proveedora de comunicaciones del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas desde su creación, y ahora busca dar un paso adelante participando directamente en programas de defensa como socio en alianza con compañías especializadas del sector. La filial Telefónica Ingeniería de Seguridad tendrá un papel fundamental en este proceso, con el apoyo de otras áreas y subsidiarias del grupo.

Telefónica ha obtenido un contrato de 950 millones de euros para participar en el programa de comunicaciones tácticas del Ministerio de Defensa durante la próxima década, junto a Indra. El contrato, denominado MC3 (mando, control y comunicaciones), es uno de los grandes programas de los Planes Especiales de Modernización (PEM) del Gobierno para impulsar la industria militar nacional.