La lucha contra el crimen organizado en Catalunya ha logrado un importante avance con la desarticulación de una banda presuntamente vinculada a la mafia turca. Los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional, en colaboración con Europol, han detenido a 21 personas en Catalunya, Andalucía y Bulgaria, y se investiga a varios individuos en Grecia.

La investigación comenzó cuando los Mossos detectaron un aumento en la introducción ilegal de armas de fuego en Catalunya procedentes de Turquía. Estas armas eran utilizadas por grupos criminales locales para cometer delitos como amenazas, extorsiones y ajustes de cuentas. La policía autonómica identificó una estructura criminal especializada en la introducción, almacenamiento y distribución de armamento en el territorio.

La red desmantelada se dedicaba principalmente al tráfico de armas de fuego y drogas, así como al blanqueo de capitales. La banda tenía una presencia delictiva en varios países, como Bulgaria y Grecia, gracias a una infraestructura económica y logística sólida. En la operación se incautaron siete pistolas semiautomáticas, un arma de guerra, silenciadores y supresores de sonido, y se decomisaron 587,56 kg de marihuana y 76,54 kg de hachís, con un valor en el mercado ilícito de 4.400.000 euros.

Los agentes destacan que esta banda de la mafia turca se encontraba en pleno proceso de expansión y consolidación de células estables en Catalunya y otras partes de España. El pasado 23 de marzo se llevaron a cabo entradas y registros que resultaron en 21 detenidos. Entre los arrestados en Sofía se encuentra el principal líder de la red, mientras que el resto —14 personas— fueron detenidas en municipios de Catalunya y cuatro más en Málaga.