El acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno español para reparar a las víctimas de pederastia estuvo a punto de fracasar este sábado debido a desacuerdos sobre el protocolo de actuación. Fuentes cercanas a las negociaciones revelaron que el Vaticano, a través del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, intervino para mediar y evitar que el acuerdo se rompiera.
Detalles de las negociaciones
La negociación entre la Iglesia y el Gobierno ha sido descrita como "larga, tortuosa y tensa" por fuentes conocedoras del proceso. Según estas fuentes, ha habido alrededor de ocho reuniones en los últimos meses. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, y el cardenal Parolin jugaron un papel clave en la mediación.
El principal motivo de fricción fue la reticencia de la Iglesia a permitir que las víctimas que ya han pasado por el plan PRIVA (Plan de Reparación Integral de Víctimas de Abusos) pudieran recurrir ante una comisión mixta con presencia del Estado.
Problemas con el plan PRIVA
El plan PRIVA, creado por la propia Iglesia, ha sido criticado por ser lento y farragoso. Las víctimas se han sentido revictimizadas por una institución que abusó de ellos en la infancia y que se erige a juez y parte para indemnizarlos.
A partir del 15 de abril, las víctimas deberán elegir si recurren al nuevo sistema Iglesia-Estado o al PRIVA. Fuentes cercanas al acuerdo aseguran que respeta el punto de vista de la Iglesia con el PRIVA, pero para las asociaciones de víctimas eso no era suficiente.




