En una entrevista exclusiva, Iván Espinosa de los Monteros, uno de los fundadores de Vox y recientemente objeto de un expediente de expulsión por parte del partido, habla sobre su visión para el futuro de España y las razones detrás de su decisión de promover un 'think tank' llamado Atenea. También analiza la situación interna de Vox y reclama la necesidad de un congreso para redefinir el rumbo del partido.
-¿Cuál es el objetivo principal de Atenea?
-Atenea busca fomentar el debate sobre cuestiones cruciales para el futuro de España, más allá de la coyuntura política diaria. Nos enfocamos en temas como la protección del Estado de derecho, la posición de España en el mundo, una reforma integral de la educación, la modernización de la Justicia y la Administración pública, así como un plan de infraestructuras. Estos temas son vitales para el desarrollo a largo plazo de nuestro país y requieren una discusión más profunda.
-¿Por qué parece que Atenea está planteando un programa electoral?
-Nuestro objetivo es aportar ideas que, lamentablemente, no vemos reflejadas en los programas de los partidos políticos actuales. Queremos impulsar el avance de la libertad, el crecimiento económico, la prosperidad y la creación de oportunidades para los jóvenes. España ha perdido su dinamismo en las últimas dos décadas, con una renta per cápita estancada desde 2008.
-¿Encuentra estas propuestas en Vox, el partido del que aún forma parte?
-Los partidos políticos suelen reaccionar a las noticias del día a corto plazo. En Atenea, reunimos a expertos en diversas áreas que pueden aportar soluciones sin estar vinculados a un partido político. Buscamos personas dispuestas a debatir y proponer ideas constructivas.
-Usted ha solicitado un congreso en Vox. ¿Cuál es la razón detrás de esta decisión?
-Creo que Vox debe prepararse para gobernar de manera ejemplar. Es necesario un debate interno sobre los cambios que han ocurrido en el partido y cómo estos se alinean con nuestros principios fundacionales. También es crucial abordar la organización interna y promover un ambiente más constructivo y menos agresivo hacia otros partidos, medios de comunicación y la sociedad en general.
-¿Por qué un congreso y no un nuevo partido político?
-Ya he contribuido a la creación de un partido político, Vox. Sin embargo, considero que todavía hay tiempo para recuperar la esencia de lo que pretendíamos ser. Un congreso nos permitiría debatir y, si es necesario, cambiar nuestros estatutos para reflejar la visión de nuestros miembros.
-¿Cómo piensa convocar ese congreso?
-Hemos lanzado una página web donde ya hemos recogido casi 2.500 firmas en apoyo a la celebración de un congreso. La idea es promover un debate interno que permita a los miembros de Vox decidir su futuro.
-¿Es posible una tercera fuerza política en la derecha española?
-Es probable que haya espacio para otra opción política en la derecha, dado que la izquierda y el separatismo tienen múltiples partidos que pueden formar gobiernos. Sin embargo, mi enfoque actual está en reformar Vox internamente.
-¿Hay responsables en la deriva de Vox?
-No me gusta hablar en términos de culpabilidad. Sin embargo, es cierto que hay personas dentro y fuera del partido que influyen en su rumbo. La mayoría de quienes deciden el futuro de Vox no son siquiera miembros del partido.
Iván Espinosa de los Monteros habla sobre su visión para España y la situación interna de Vox. (Fuente: El Periódico Política)
Iván Espinosa de los Monteros, esta semana en Zaragoza. / JAIME GALINDO
-En las últimas semanas, se han conocido nombres de personas influyentes en Vox. ¿Es casualidad que esto ocurra en medio de críticas internas?
-No creo que sea casualidad. Cuando hay críticas internas, es normal que quienes han contribuido significativamente al partido se defiendan. Los ataques a figuras como Javier Ortega Smith, José Ángel Antelo o Juan García Gallardo no tienen sentido, especialmente en plena campaña electoral.
-¿Coincide con las respuestas de esas personas a las críticas desde Vox?
-Cada persona reacciona de manera diferente. Mi enfoque siempre ha sido productivo y propositivo. Recibir críticas y ataques, especialmente de personas vinculadas al aparato de Vox, refuerza mi convicción de que es necesario un cambio en la forma en que funciona el partido.
-¿Ha perdido influencia su ala del partido respecto a otras facciones más poderosas ahora?
-Nunca me gustó hablar en términos de 'familias' dentro del partido. Lo que sí ha ocurrido es que un grupo de personas se ha aislado y toma decisiones sin ser elegidas por nadie. Es preocupante que la mayoría de quienes deciden el rumbo de Vox no sean miembros del partido.
-¿Qué quiere el votante de Vox: oposición o participación en gobiernos autonómicos?
-El votante de Vox busca fundamentalmente dos cosas: poner fin al Gobierno actual y propuestas concretas. Es importante ser propositivos y no solo críticos.
-¿Está el votante de Vox a favor de entrar en gobiernos o no?
-Hay cierta confusión. En algunas elecciones, Vox decidió no entrar en gobiernos, mientras que en otras sí lo hizo. Ahora parece que quiere formar parte de los gobiernos, lo cual es un poco contradictorio.
-¿Usted compartía la decisión de salir de los gobiernos autonómicos en 2024?
-Como afiliado de base, no tuve la oportunidad de opinar sobre esa decisión. La justificación se basó en la aceptación de menores extranjeros no acompañados por parte de los gobiernos del PP.
-¿Cree que hay un techo para Vox?
-Si se toman las medidas adecuadas y se trata bien a la gente, creo que Vox tiene potencial ilimitado.