El expresidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, ha decidido hacer uso de sus privilegios como aforado para influir en la investigación sobre la DANA del 29 de octubre de 2024. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) había rechazado investigarle por 230 posibles homicidios imprudentes. Mazón fue citado como testigo por la jueza de Catarroja, pero ha invocado el artículo 118 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para personarse en la causa.

El aforado con derecho a defenderse

Esta figura legal, modificada en 2021, permite a los aforados reforzar sus garantías y defenderse sin quedar marcados por el estigma de la imputación. Mazón busca evitar una eventual imputación futura y ha solicitado formar parte de la investigación para ejercer su defensa. De esta manera, podrá solicitar diligencias, proponer pruebas, impugnar preguntas y acceder al conjunto de actuaciones.

Limitaciones y posibles consecuencias

La jueza de la DANA podría negarse a reconocerle esta prerrogativa, alegando que ya le ofreció declarar con asistencia letrada. La decisión final podría recaer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valencia. Fuentes jurídicas señalan que no existen precedentes de un aforado citado como testigo que haya invocado este precepto. La jueza, la Fiscalía y las partes deberán pronunciarse sobre esta estrategia procesal.

El contexto político y judicial