En un giro inesperado, el empresario y creador de Fortnite, Gabe Newell, ha transformado un barco de vigilancia oceánica de la Armada de Estados Unidos en un centro de investigación marina de vanguardia en el Puerto de Las Palmas. Conocido como el Dagon, este buque ha sido sometido a una metamorfosis sin precedentes en las instalaciones de Astican.
El Dagon, con una eslora de 68,28 metros y una manga de 13,11 metros, no parece un barco excepcional a simple vista. Sin embargo, alberga en su interior el Bakunawa, un submarino de cabeza de titanio capaz de sumergirse hasta 11.000 metros de profundidad. Newell, un ex programador de Microsoft que amasó una gran fortuna con la creación de videojuegos como Half Life y Fortnite, es el propietario del Dagon a través de su organización de investigación marina, Inkfish.
La transformación del Dagon comenzó con un viaje a la isla de Tonga, en Oceanía, donde los responsables del astillero Astican inspeccionaron el barco. Posteriormente, se reunieron con Newell en Chipre, quien les presentó dos objetivos: dotar al barco de un estándar 'de Rolls-Royce' del mar y convertirlo en 'la Nasa del fondo marino'.
La reconversión del Dagon implicó un trabajo exhaustivo en cada detalle. El barco, que antes era manual, cuenta ahora con una configuración totalmente automatizada, incluyendo los cuadros de distribución, el sistema de gestión de energía y el arranque de los motores.
El astillero también se enfrentó al reto de acondicionar las tres cubiertas y el puente del barco según las instrucciones de una diseñadora contratada por Inkfish. Esta profesional cuidó hasta el más mínimo detalle para ajustar el buque a las necesidades de su misión y a las comodidades exigidas por Newell.

Además, el Dagon ha sido equipado con raíles de gran precisión para desplazar el submarino en la cubierta y un air frame articulado para su botadura. También cuenta con un hangar para guardar y proteger el Bakunawa, anteriormente conocido como Triton, uno de los sumergibles tripulados más avanzados del mundo.
El Bakunawa, con capacidad para dos personas, está pilotado por Kate Wawatai, quien ostenta el récord de ser la mujer que ha pilotado un submarino a mayor profundidad. Ha alcanzado los 10.800 metros de profundidad en cada inmersión, descubriendo al menos una especie desconocida en cada ocasión.
Con estas expediciones a las profundidades oceánicas, la organización de Newell busca apoyar a los científicos en el estudio del sistema oceánico y contribuir al avance científico.
La transformación del Dagon refleja la visión de Newell de emplear su fortuna para impulsar la investigación marina y el conocimiento científico.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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