La compañía de telecomunicaciones Telefónica ha iniciado un proceso de reestructuración estratégica con el objetivo de desempeñar un papel clave en el sector de la defensa, un área cada vez más relevante en el contexto geopolítico actual. El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha estado anticipando esta movida durante meses, con el fin de convertir a la empresa en un actor destacado en seguridad y defensa.

En la reciente junta de accionistas de Telefónica, Murtra destacó como uno de los objetivos del grupo para este año "fortalecer nuestra presencia en productos de defensa". Para lograr esto, Telefónica busca participar directamente en programas de defensa como socio en alianza con compañías especializadas del sector. La filial Telefónica Ingeniería de Seguridad tendrá un papel fundamental en este proceso, con el apoyo de otras áreas y subsidiarias del grupo.

Telefónica ha sido un proveedor histórico de comunicaciones del Ministerio de Defensa y de las Fuerzas Armadas desde su creación. Ahora, la empresa busca dar un paso adelante en la colaboración con el sector de la defensa. La compañía ha obtenido un contrato de 950 millones de euros para pilotar las comunicaciones tácticas del Ministerio de Defensa durante la próxima década, junto a Indra. Este contrato, denominado MC3 (mando, control y comunicaciones), es uno de los grandes programas de los Planes Especiales de Modernización (PEM) del Gobierno.

En los últimos años, Telefónica ha desarrollado un amplio catálogo de soluciones de ciberdefensa, comunicaciones tácticas y estratégicas basadas en , nubes tácticas en todos los entornos (tierra, mar, aire y ciberespacio), gobernanza del dato y robotización. La empresa ha establecido alianzas con grupos como , y , lo que le ha permitido convertirse en un socio relevante para la .