La creciente popularidad del tenis de mesa, gracias en parte al éxito de la película 'Marty Supreme', ha revelado la compleja teoría que subyace detrás de este deporte. 'Es adictivo, hay un consuelo casi meditativo en dar una y otra vez el mismo golpe'. Josep Madurell, un campeón de 88 años con 58 títulos de campeón de España, es un ejemplo de la longevidad y dedicación que requiere este deporte.

La pasión por el ping-pong

Josep Madurell, un campeón de 88 años con 58 títulos de campeón de España, en acción durante un partido de ping-pong. (Fuente: El Mundo)
Josep Madurell, un campeón de 88 años con 58 títulos de campeón de España, en acción durante un partido de ping-pong. (Fuente: El Mundo)
Marty Reisman, campeón estadounidense de tenis de mesa en 1958 y 1960.M. GOLD / GETTY

Madurell descubrió el ping-pong a los ocho años en su barrio de Barcelona y se inscribió en la federación tan pronto como se enteró de su existencia. Con una carrera que abarca más de siete décadas, Madurell es uno de los campeones más longevos de Europa. 'Sigo entrenando dos o tres días a la semana y compito uno o dos días', comenta con orgullo.

La metafísica del ping-pong