El turismo en España seguirá siendo una realidad masiva en 2026, con un aumento significativo en los precios debido a la escalada del precio del petróleo y las tasas autonómicas y locales. La estrategia para repartir mejor a los viajeros geográficamente y estacionalmente ha funcionado solo parcialmente.
El impacto del precio del petróleo en el turismo
La reciente escalada del precio del petróleo, que se encareció un 35% en solo siete días y acumula una subida de alrededor del 60% desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Irán, tendrá un impacto directo en el precio de las vacaciones. La energía supone entre un 20% y un 30% de los costes operativos de los hoteles y un porcentaje mucho más elevado en los aviones.
Las tasas autonómicas y locales, un factor clave
Cataluña y Baleares fueron pioneras en la implantación de tasas turísticas, y ahora están dispuestas a duplicarlas. En Barcelona, un turista que se aloje en un hotel de cinco estrellas pagará a partir del 1 de abril una tasa de 15 euros por día. Esta medida ha generado debate entre los expertos, que cuestionan su efectividad para gestionar el turismo.
La gestión del turismo, un desafío pendiente
La agencia de viajes Destinia anticipa que las ventas de viajes a España crecerán en los primeros meses de 2026. Sin embargo, advierte sobre la necesidad de balancear y mantener la capacidad de carga de los destinos mediante una gestión real. Ricardo Fernández, director general de Destinia, habla de un "previsible incremento de la mayor llegada de turistas en algunos momentos del año".





