La Franja de Gaza enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes. El cierre del cruce de Rafah durante 21 meses y la desnutrición prolongada han agravado los problemas médicos de los pacientes. Anwar al-Ashi, de siete años, falleció mientras esperaba permiso para salir a recibir tratamiento. Su caso es solo uno de los más de 1.300 pacientes que han muerto en la misma situación.

La crisis humanitaria en Gaza se agrava

La reapertura parcial del cruce de Rafah en febrero permitió que solo 260 pacientes salieran para recibir tratamiento. Sin embargo, la frontera se cerró de nuevo el 28 de febrero, dejando a miles de personas sin acceso a servicios médicos esenciales. La desnutrición y el desplazamiento han aumentado la vulnerabilidad de los pacientes.

La falta de suministros médicos agrava la crisis

Los médicos afirmaron que la desnutrición alteró el equilibrio del pH de Anwar, lo que aumentó la acidez en su sangre y le provocó una insuficiencia renal. La falta de suministros médicos esenciales, incluidos suplementos nutricionales y vitaminas, empeoró su condición. Los hospitales de Gaza están sobrecargados y carecen de recursos para tratar a los pacientes.

El bloqueo israelí agrava la crisis sanitaria

El bloqueo israelí ha restringido severamente la entrada de medicamentos y suministros médicos en la Franja de Gaza. Los ataques sistemáticos a las instalaciones sanitarias y al personal médico han impedido a los profesionales tratar afecciones críticas. La tasa de mortalidad entre los pacientes renales ha aumentado un 41% durante los dos años de ofensiva.