La guerra moderna ha dado paso a una nueva era de combate: la de los drones kamikazes de bajo coste. Estados Unidos, Ucrania y otros países están desarrollando sistemas de drones para contrarrestar la amenaza iraní. El LUCAS, desarrollado por SpektreWorks, es un ejemplo de esta tendencia.
El secretario de Defensa de EEUU, Pete Hegseth, presentó el LUCAS como una innovación en el campo de batalla. El sistema de ataque de combate no tripulado de bajo coste es capaz de realizar ataques precisos y eficaces. Su desarrollo se basa en la ingeniería inversa de los drones Shahed iraníes.
El auge de los drones kamikazes
Los drones Shahed iraníes han demostrado ser efectivos en la guerra de Ucrania. Con un coste de producción de alrededor de 20.000 euros, son una opción rentable para los ataques. Sin embargo, su precisión y capacidad de geolocalización son limitadas.
El LUCAS, por otro lado, tiene una precisión y versatilidad mayores. Su capacidad de geolocalización y guiado se basa en las últimas versiones de estos sistemas. Además, utiliza el sistema satelital Starlink de Elon Musk para posicionarse en vuelo con precisión.
La respuesta ucraniana: FP-1
Ucrania ha desarrollado su propio sistema de drones kamikazes, el FP-1. Con un coste aproximado de 47.000 euros, es capaz de producir más de 3.000 unidades al mes. Su precisión y carga explosiva son superiores a las de los drones estadounidenses e iraníes.
El FP-1 también cuenta con una función de intercepción con tecnología de inteligencia artificial. Esto le permite actuar como un escudo barato y proteger contra ataques aéreos.





