El primer ministro español, Pedro Sánchez, ha decidido asumir el papel de némesis europea de Donald Trump, lo que ha generado un gran impacto en la opinión pública internacional. Esta estrategia ha sido vista como una opción ganadora para Sánchez, ya que el trumpismo provoca rechazo en Occidente, al igual que el sanchismo en una parte de la sociedad española.

La Instrumentalización de la Crisis de Irán

La crisis de Irán ha sido instrumentalizada por Sánchez para mantener viva la confrontación con EEUU y endurecer sus gestos y desplantes. Esto ha transformado su 'no a la guerra' en Irán en su 'sí a la guerra' a Trump. Sin embargo, esta estrategia coloca a España en una situación delicada y de riesgo.

La relación entre España y EEUU se ha vuelto más tensa debido a las declaraciones de Sánchez y sus gestos hacia la Administración Trump. El secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado a España como principal ejemplo de deslealtad de los antaño aliados europeos. Esto no es gratuito, ya que EEUU podría castigar a España como advertencia a la UE.

El Problema de la Desunión Europea

Sánchez ha decidido singularizarse de manera teatral de otros dirigentes europeos críticos con la intervención, lo que ha generado dudas sobre su estrategia. Al querer cabalgar en solitario para gloria propia y réditos electorales, Sánchez expone a España a las iras de Trump y vuelve a romper la unidad de acción de la UE en una materia tan sensible como su relación con Washington.