La Ley de Memoria Democrática, vigente desde 2022, ha generado un aluvión de solicitudes de nacionalidad española por parte de hijos y nietos de españoles exiliados o emigrados. A febrero de 2026, más de un millón de personas han ejercido este derecho, pero más de la mitad sigue esperando una decisión. El proceso se ha convertido en un vía crucis para muchos, con esperas interminables y problemas burocráticos.

Alberto Vargas Villaescucsa