El 31 de marzo de 2025, una mañana fría en Cerredo, Asturias, cinco mineros perdieron la vida en un accidente en una mina de carbón. La temperatura era de apenas diez grados cuando nueve mineros se dirigían al lugar de trabajo. La oscuridad y el frío acompañaban a los trabajadores mientras se adentraban en la mina.
El Inicio de la Jornada Laboral
Los mineros, experimentados en su trabajo, comenzaron su jornada como cualquier otra. Ibán Radio Barciela lideraba el grupo, y su voz era la única que necesitaban para avanzar. La empresa no tenía permiso para la extracción de carbón, pero los trabajos continuaban.
La Presencia de Gases Peligrosos
Durante el fin de semana previo al accidente, el grisú se había acumulado en la mina. Algunos trabajadores llevaban grisómetros, dispositivos que detectan la presencia de gases peligrosos. Enrique Álvarez notó que su dispositivo pitaba, alertando de una concentración de oxígeno por debajo del 18% y la presencia de metano.
La Explosión y el Caos
Lanzó un grito de advertencia, pero posiblemente no fue escuchado. Una bola de fuego se acercaba desde la zona donde estaban los demás trabajadores. La explosión fue devastadora, y el ruido se escuchó en toda la galería. Los trabajadores se encontraban en una zona estrecha e incómoda, lo que dificultó su escape.
Testimonios de los Supervivientes
Los relatos de los testigos se fragmentan a partir de ahí. Algunos lograron salir por su propio pie, mientras que otros fueron rescatados por compañeros de la empresa. La Brigada de Salvamento llegó a Cerredo en torno a las once menos cinco, tras recibir un aviso confuso.





