En Valera de Abajo, un grupo de mujeres denuncia el veto que les impide participar plenamente en las fiestas de Moros y Cristianos. 'La mujer también es tradición', afirman, mientras buscan acabar con la exclusión que dura cinco siglos. El Ministerio de Igualdad ha iniciado un procedimiento para revocar la declaración de Interés Turístico Nacional a esta festividad.

El origen del conflicto

María Motos, arquitecta de 33 años, lidera el movimiento. 'Crecer en la tradición es adaptarse a los nuevos tiempos', dice. El colectivo Moras y Cristianas de Valera busca participar junto a los hombres en las filas y acceder a cargos de responsabilidad. Actualmente, solo pueden actuar como espectadoras o realizar tareas de apoyo.

La exclusión en las fiestas

Las mujeres denuncian que no pueden participar en ningún tipo de acto, solo cocinando o preparando los trajes a los hombres. La disolución de la Asociación Hermandad Dulce Nombre de Jesús les ha dejado sin un interlocutor claro. La falta de comunicación con los 'generales' es otro obstáculo.

El apoyo institucional

El alcalde de Las Valeras, Daniel Pérez Osma, se ha posicionado a favor de las mujeres. 'La fiesta tiene que ser lo más inclusiva posible', asegura. El Ayuntamiento ha dejado de dar subvenciones a la asociación hasta que se sientan a dialogar. El Instituto de las Mujeres ha remitido un oficio para instar a ambas partes a respetar el principio de igualdad.