En el estadio de Cornellà, durante un partido amistoso entre España y Egipto, aficionados ondeaban banderas y gritaban consignas que revelaban un preocupante nivel de intolerancia. El caso del 'negre de Banyoles', un cuerpo disecado expuesto en un museo durante décadas, muestra cómo el racismo puede estar presente en diferentes ámbitos de la sociedad.
El contexto de la intolerancia
La escena en el estadio de Cornellà se produjo hacia el minuto 20 de la primera parte del partido. Un grupo de aficionados comenzó a gritar: 'Musulmán el que no bote'. Esta consigna islamófoba no es un hecho aislado en el deporte. La intolerancia y el racismo pueden estar presentes en diferentes ámbitos, desde la grada hasta los medios de comunicación.
El caso del 'negre de Banyoles'
Un documental titulado 'El negre té nom' de Fèlix Colomer, aborda el caso del 'negre de Banyoles', un cuerpo disecado que fue expuesto en un museo de Banyoles durante décadas. El documental busca humanizar a este sujeto museístico investigando su nombre y su historia. Se dice que fue desenterrado en África en 1830 y disecado para ser expuesto como reclamo turístico.
La disputa por la repatriación
La existencia del 'negre de Banyoles' generó una disputa que se prolongó durante años. Un médico de origen haitiano, Alphonse Arcelin, se indignó al saber de su existencia y emprendió una campaña internacional para que fuera retirado. Muchos vecinos de Banyoles defendieron que exponer a un negro disecado no era racista, porque era suyo.





