David Merino, considerado el cabecilla de una trama de criptomonedas que presuntamente estafó hasta 3.000 millones de euros a inversores de una treintena de países, ha lanzado una ofensiva contra sus antiguos socios. En un vídeo publicado recientemente, Merino culpa directamente a José Lucas Cruz Barrera y a Martin Nappa de desviar los depósitos de sus clientes a compras de lujo y hoteles.

La acusación de Merino

Merino asegura que sus socios utilizaron el dinero de los inversores para adquisiciones de inmuebles en el extranjero, compras de lujo y pagos a familiares. El empresario ha publicado documentos que, según él, permiten a los clientes recuperar el dinero perdido. Merino afirma que estaría "encantado de proveerlos" a las autoridades judiciales.

Los documentos presentados

Entre los documentos presentados por Merino se encuentra una relación de movimientos bancarios que muestran los ingresos recibidos y los nombres y apellidos de cada uno de los inversores. También se observan pagos realizados por Cruz Barrera desde la tarjeta en la que recibían los depósitos, incluyendo transferencias a la dirección de Las Palmas de Gran Canaria donde vivía el presunto testaferro.

El papel de los socios

Merino denuncia que "el dinero fue destinado a familiares de estas personas e incluso se compraron varias propiedades en distintos países como Noruega o Finlandia". Los investigadores sitúan a Merino en Dubái, a donde habría huido tras embolsarse 370 millones de euros a través de su plataforma.