El conflicto en Oriente Próximo ha desencadenado una serie de eventos que están afectando la economía mundial. Cinco semanas después del inicio de la guerra, la contienda acumula frentes abiertos y está generando perturbaciones económicas en todo el planeta. El cierre del estrecho de Ormuz ha reducido la oferta mundial de petróleo y gas natural.
Impacto en los Mercados Financieros
La fuerte escalada del petróleo ha pasado por encima del buen comportamiento que hasta finales de febrero registraban los mercados financieros. Las Bolsas europeas han sufrido en marzo caídas cercanas al 7%. Un castigo que también ha experimentado la deuda soberana ante la expectativa de que la inflación acelere un cambio en la política monetaria de los bancos centrales.
Efectos en la Inflación y el Crecimiento Global
Por cada día que prosigue la contienda, la probabilidad de que la escalada de la inflación sea más duradera y frene el crecimiento global se agrava. Los organismos económicos internacionales ya vaticinan un impacto negativo en la economía mundial. El presidente estadounidense ha abierto la puerta a desentenderse de la reapertura de Ormuz, pasando la pelota a los países más dependientes a los combustibles de la región.
Reacciones de los Mercados
El mercado sigue interpretando que el conflicto no será duradero, aunque en estas cinco semanas las firmas de análisis han ido suprimiendo sus escenarios más benignos y quirúrgicos. El dólar se está viendo favorecido por ser la moneda con la que se compra el petróleo. El oro no ha cumplido su rol de activo refugio y ha caído un 2% en el mes.





