El Senado francés ha aprobado un proyecto de ley que prohíbe el acceso a ciertas redes sociales para menores de 15 años, en un intento por proteger su salud mental y física. La medida, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, forma parte de una tendencia internacional para regular el uso de las pantallas entre los jóvenes.

La ley, que aún debe ser aprobada por la Asamblea Nacional, establece dos categorías de aplicaciones: aquellas que perjudican el desarrollo físico, mental o moral de los menores, que quedarían totalmente prohibidas, y aquellas consideradas menos dañinas, que serían accesibles bajo autorización parental.

Restricciones y críticas

La modificación del texto inicial ha generado críticas por parte de algunos miembros del gobierno francés y de la autora del proyecto, la diputada Laure Miller, quien considera que las enmiendas ponen en peligro el texto entero. Otros expertos, como Nacho Guadix, Director of Education and Children Digital Rights de UNICEF España, consideran que la medida es un primer paso, pero insuficiente por sí sola.

La ley debe ser revisada por la Autoridad de regulación de la comunicación audiovisual y digital (Arcom) y sometida al análisis de una comisión mixta paritaria de diputados y senadores. La ministra delegada de Inteligencia Artificial y Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, alertó de que el texto del Senado entra en conflicto con el Derecho europeo.

Impacto y reacciones

El proyecto de ley también incluye el veto al uso de los móviles en los institutos, con el objetivo de que pueda implementarse el próximo curso escolar. El detonante de esta medida no solo es sanitario, sino también la detección de una explosión de violencia que se inicia en las pantallas pero que acaba saltando a las calles.