La guerra en Irán ha desencadenado una severa crisis energética en Asia, donde la mayoría de los países dependen en gran medida de los hidrocarburos de Oriente Medio. La región, que alberga a más de la mitad de la población mundial, se enfrenta a una escasez de petróleo y gas natural licuado.
Impacto en la economía y la vida diaria

Los precios del combustible han aumentado significativamente en países como Tailandia, donde los conductores hacen largas colas para repostar. Sri Lanka ha implementado una semana laboral de cuatro días para reducir el consumo de energía, mientras que Tailandia recomienda a sus ciudadanos usar ropa ligera y escaleras en lugar de ascensores. Birmania ha restringido la circulación de vehículos privados a días alternativos.
Medidas de racionamiento y respuesta gubernamental
Bangladesh ha normalizado los apagones energéticos y cerrado universidades, mientras que Vietnam aconseja a sus ciudadanos usar bicicletas o transporte público. Japón, que no tiene recursos naturales, ha liberado reservas de crudo privadas y públicas para controlar los precios. Corea del Sur restringirá el uso de vehículos privados cuando el precio del barril de crudo alcance los 120 dólares.
China: un enfoque diferente
Aunque China no es inmune a la crisis, su enfoque en la transición a energías renovables ha dado resultados positivos. La mitad de los vehículos vendidos en el país son eléctricos, y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma ha intervenido para controlar los precios del combustible. *Esta estrategia de diversificación de fuentes de energía y suministro de petróleo ha sido clave para mitigar el impacto de la crisis, según Calvin Quek, director de Transition Asia.
El papel del gas natural licuado
Asia depende en gran medida del gas natural licuado de Oriente Medio, especialmente de Qatar, que ha detenido la producción debido a la guerra. Los expertos predicen que el precio del gas natural licuado aumentará un 57% para 2028. *La invasión rusa de Ucrania y la guerra en Irán han demostrado que el gas natural licuado no es una fuente fiable a largo plazo.
El carbón como solución temporal
La crisis energética ha llevado a países como Bangladesh, Pakistán, Filipinas y Tailandia a aumentar su quema de carbón. Corea del Sur, que planeaba cerrar sus plantas de carbón para 2040, ha suspendido temporalmente las limitaciones. Sin embargo, *el carbón no es una solución sostenible a largo plazo y perjudica el medio ambiente y la salud.
La transición a energías renovables
La crisis energética en Asia puede ser una oportunidad para acelerar la transición a energías renovables. *La electrificación y la diversificación de fuentes de energía son clave para lograr la independencia energética y mitigar el impacto del cambio climático. Los expertos sostienen que la guerra en Irán dará un impulso a la adopción de energías renovables en la región.
Conclusión
La crisis energética en Asia es un recordatorio de la importancia de diversificar las fuentes de energía y invertir en energías renovables. *La seguridad energética y la sostenibilidad son fundamentales para el desarrollo económico y social de la región. Los países asiáticos deben aprender de esta crisis y trabajar hacia un futuro más sostenible y resiliente.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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