El adiós de Ferran Martorell como presidente del RCD Espanyol nos hace reflexionar sobre el fútbol que nos parió y que ya no volverá. Con 17 años como vicepresidente y una breve etapa como presidente, Martorell dejó una huella imborrable en el club. Su legado se basa en anteponer siempre el club por encima de todo y de todos.






