El cambio de rumbo en el proyecto energético del Nudo Mudéjar, adjudicado a Enel-Endesa, ha generado preocupación en los alcaldes de las localidades afectadas y en los gobiernos central y autonómico. La reducción de la potencia de 1.844 MW a 406 MW ha obligado a buscar alternativas para garantizar inversión, empleo y futuro en las comarcas turolenses.

Retrasos en la Evaluación Ambiental

El desarrollo del proyecto ha acumulado retrasos, y no fue hasta febrero de 2026 que el Ministerio emitió la declaración de impacto ambiental (DIA), que recortó significativamente el alcance inicial por condicionantes ambientales. Muchos de estos reparos venían del Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga).

Reparos del Gobierno de Aragón

El Inaga formuló una larga serie de reparos a lo largo del procedimiento de evaluación de impacto ambiental del Nudo Mudéjar, afectando a la ZEPA «Desfiladeros del Río Martín», la fauna y la avifauna, y distintos proyectos, como parques eólicos y plantas solares fotovoltaicas. El Gobierno de Aragón reclama que el Ministerio trabaje en alternativas para atraer nuevas inversiones a la zona.

Reacciones de los Alcaldes y el Gobierno Autonómico

En la reunión de la vicepresidenta del Gobierno de Aragón en funciones, Mar Vaquero, con diez alcaldes de las comarcas afectadas, se avanzó la petición de una reunión con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para exigir el cumplimiento íntegro de los compromisos adquiridos con el territorio. El Ejecutivo autonómico ha reiterado su apoyo a los municipios y su compromiso de acompañarlos en sus reivindicaciones.