La designación del fiscal general de Venezuela y del Defensor del Pueblo se encuentra en un momento crucial, ya que el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez enfrenta críticas de la Organización de Estados Americanos (OEA) por la falta de transparencia en el proceso. La OEA exige que la selección cumpla con estándares mínimos de transparencia, mérito y participación ciudadana.

El Contexto Político y la Presión Internacional

El chavismo reciclado avanza en la designación de estos cargos bajo la supervisión de Washington, lo que ha generado tensiones con la OEA. El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, ha expresado su preocupación por la falta de transparencia en el proceso de selección. Mientras tanto, el gobierno de Delcy Rodríguez insiste en que Venezuela continuará su curso de autodeterminación.

La elección del fiscal general y del Defensor del Pueblo es un tema sensible en el contexto político actual de Venezuela. La Asamblea Nacional (AN), controlada por Jorge Rodríguez, hermano de Delcy, ha prolongado el proceso de selección en un intento de satisfacer las presiones de Washington y ajustar sus intereses políticos.

Los Candidatos y las Presiones Políticas

Se rumorea que Larry Devoe, un jurista cercano a Delcy Rodríguez, podría ser designado como fiscal general. Devoe ha defendido la política de derechos humanos del chavismo en organismos internacionales. Sin embargo, fuentes políticas consultadas en Caracas y Washington indican que la decisión de situar a Devoe al frente de la Fiscalía General es firme y cuenta con el visto bueno de la embajadora estadounidense, Laura Dogu.