La empresa catalana Submer, candidata a 'unicornio', ha iniciado negociaciones para activar un expediente de regulación del empleo (ERE) debido a su reestructuración empresarial. La tecnológica, con sede en Rubí, prevé despedir a parte de su plantilla de 150 trabajadores, aunque no ha revelado el número exacto. La reestructuración busca adecuar la empresa a su nueva línea de negocio en centros de datos.
Reestructuración empresarial y crecimiento
La reestructuración de Submer implica un cambio estratégico hacia la construcción y gestión de centros de datos. La empresa ha pausado el desarrollo de su tecnología de refrigeración líquida para centrarse en la infraestructura física. Según Daniel Pope, cofundador de la compañía, "la empresa necesita reestructurarse y reposicionarse para encarar su siguiente fase".
Impacto en la plantilla y futuro
El ERE no implica una reducción generalizada de la plantilla, ya que Submer tiene procesos de contratación abiertos para nuevos perfiles. La empresa busca fichar a trabajadores que sustenten su nueva etapa en centros de datos. Pope asegura que la plantilla "lo entiende" y que "saben perfectamente la situación en la que estamos".
Proyectos y financiación
Submer está involucrada en varios proyectos importantes, como la construcción de un centro de datos en Rubí y otro de mayor tamaño con un desembolso de 1.000 millones de euros. Además, forma parte del consorcio que podría construir la gigafactoría europea de IA en Móra la Nova. La empresa busca cerrar contratos de cientos o miles de millones de euros, lo que implica inversiones de gran calibre.





