La Comunidad Internacional Bahaí (BIC) está en alerta máximo para salvar la vida de Peyvand Naeimi, un joven iraní de 30 años detenido el 8 de enero durante las protestas contra el régimen en Irán. Naeimi ha sufrido al menos dos simulacros de ejecución y torturas en un centro de detención de la Guardia Revolucionaria Islámica. La organización denuncia que forma parte de la minoría bahaí, perseguida desde 1979 en la República Islámica.

Persecución y represión contra la minoría bahaí

La minoría bahaí en Irán enfrenta una persecución sistemática desde la fundación de la República Islámica en 1979. Según Human Rights Watch, Amnistía Internacional y un relator especial de la ONU, al menos 200 bahaíes han sido ejecutados por motivos religiosos. La Comunidad Internacional Bahaí calcula que actualmente hay entre 50 y 60 bahaíes en la cárcel.

Naeimi fue detenido bajo acusaciones falsas de haber instigado disturbios. Su familia asegura que no participaba en la rebelión civil. En febrero, Naeimi hizo tres breves llamadas a su familia, relatando que estaba bajo mucha presión y que diría o haría lo que la Guardia Revolucionaria quisiera.

Torturas y simulacros de ejecución

Desde mediados de marzo, Naeimi ha sido sometido a torturas constantes y severas, interrogatorios y privación de alimentos y agua. Las dos ejecuciones simuladas son empleadas con el objetivo de obtener una confesión falsa. Actualmente, el joven iraní permanece en régimen de aislamiento en la prisión de Kermán.