La Síndica de Greuges de Cataluña ha solicitado información al colegio Jesuïtes Casp de Barcelona sobre el envío y encubrimiento de sacerdotes que cometieron pederastia en Bolivia desde la década de 1970. Esta acción se sigue de una denuncia presentada por la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, que exige una respuesta institucional ante el mayor caso de pederastia en América Latina.
Investigación en curso sobre pederastia en la Iglesia
La investigación se centra en el papel del colegio Jesuïtes Casp, desde donde se enviaron algunos de los agresores a Bolivia. Según la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes, hay alrededor de mil víctimas en el país sudamericano y una veintena de abusadores jesuitas. La Síndica de Greuges ha decidido incorporar la denuncia a una investigación de oficio previa sobre la Compañía de Jesús.
Víctimas solicitan citar a declarar a Jordi Bartomeu
Las víctimas solicitan que se cite a declarar al sacerdote Jordi Bartomeu, quien desde 2018 investiga escándalos de pederastia en el Vaticano. La Conferencia Episcopal Boliviana asegura que las visitas de Bartomeu a Bolivia fueron de carácter 'formativo e institucional', sin una misión investigativa. Sin embargo, las víctimas piden que explique sus actuaciones y aporte documentación.
Posibles vías de justicia restaurativa
La defensoría del pueblo catalán está estudiando vías de procesos de justicia restaurativa que pueda considerar la Compañía de Jesús en Cataluña. La comunidad boliviana asegura que la misma compañía reconoce 44 agresores en esta autonomía. Mientras tanto, dos víctimas de Roma denunciaron los abusos ante la Fiscalía departamental de Santa Cruz de la Sierra.
Orígenes del caso y respuesta de la Iglesia
El caso se destapó después de que EL PAÍS publicara una investigación sobre el diario del misionero español Alfonso Pedrajas, quien admitía haber abusado de al menos 85 niños en Bolivia. La policía requisó las sedes de la Compañía de Jesús en La Paz y Cochabamba, encontrando pruebas de cómo los jerarcas jesuitas recibieron denuncias y decidieron taparlas.
Denuncias y posibles encubrimientos
Varios abusadores llegaron a Bolivia desde Barcelona después de recibir denuncias en colegios de la orden. Las directrices de ocultamiento provenían, en algunos casos, desde el máximo órgano de gobierno de la compañía en Roma. Un misionero abusó de más de un centenar de niñas indígenas, fotografió y grabó todo por escrito en su diario.
Conclusión y próximos pasos
La Síndica de Greuges continuará investigando el papel del colegio Jesuïtes Casp y la Compañía de Jesús en el encubrimiento de pederastas en Bolivia. Las víctimas esperan que se haga justicia y se tomen medidas para evitar futuros casos de abuso.
Temas relacionados
Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





