El impacto de los conciertos de Rosalía en la hostelería de Madrid es notable. A pesar de la gran afluencia de público joven y femenino, los bares cercanos al Movistar Arena no logran aumentar sus ventas. 'Nos va mucho mejor con un concierto de Sabina o de heavy metal', coinciden los hosteleros.
La calle está llena de gente desde media tarde, con un flujo constante de personas que recuerdan a una verbena o una procesión religiosa. Sin embargo, tras las barras de los bares, el ambiente es tranquilo. Los camareros están ociosos y no hay mucho movimiento.
El perfil del público de Rosalía
Imagen de la calle llena de gente esperando el concierto de Rosalía en el Movistar Arena (Fuente: El Mundo)
Mauricio prepara raciones en el bar Los Torreznos.D.J.O
El público de Rosalía es mayoritariamente joven y femenino. Se caracterizan por su interés en la experiencia estética y su deseo de hacerse fotos. 'Vienen a hacerse fotos, a vivirlo', señala un hostelero. Esto se refleja en su vestimenta, con un predominio del blanco y un estilo cuidadosamente concebido para ser fotografiado.
Los datos indican que el consumo de alcohol entre los jóvenes lleva años a la baja en España. Según las encuestas EDADES y ESTUDES del Ministerio de Sanidad, se bebe con menor frecuencia y el alcohol ha perdido centralidad en el ocio cotidiano. A escala global, diversos estudios indican que la generación Z consume en torno a un 20% menos que los milenials.
El impacto económico en la hostelería
Foto de un camarero ocioso en un bar cercano al recinto (Fuente: El Mundo)
Terrazas vacías en la plaza de Salvador Dalí durante la tarde del miércoles.D.J.O
El cambio en el comportamiento del público joven también tiene un impacto económico en la hostelería. Los jóvenes de entre 25 y 29 años ganan en torno a un 25% menos que el salario medio, y los menores de 25, aún menos. 'No es solo que no quieran beber', resume un encargado. 'Es que tampoco pueden gastar como antes'.
La venta ambulante también se ve afectada. Una vendedora recoge el género mientras espera a su jefe y lo resume sin rodeos: 'Está muy tranquilo. Vendemos muy, muy poco'. Lo confirma el escaso número de cajas vacías: la mayoría de botellas, refrescos y bolsas de aperitivos siguen intactas.
El efecto Rosalía en la industria del vino
Sin embargo, el efecto Rosalía ha tenido un impacto en un producto concreto: el vino. Una canción de su último disco se titula Sauvignon Blanc, y varias bodegas reconocían en La Vanguardia un aumento de ventas vinculado a esa referencia. Sin embargo, ese impulso simbólico no se traduce en consumo en la calle de Goya ni en los bares próximos.
Dentro del recinto, el espectáculo se despliega como una liturgia contemporánea, con ecos religiosos, orquesta en directo y una puesta en escena que fusiona flamenco, electrónica y teatro. Fuera, la liturgia es otra: grupos que se reconocen por la ropa, los gestos y la espera compartida entre botellas de refrescos y comida traída de casa para la espera.
Conclusión
En resumen, el efecto Rosalía es un fenómeno cultural que trasciende la música y remite al perfil de su público. Aunque el impacto en la hostelería es notable, también se refleja en la industria del vino y en la economía de los jóvenes. Los hosteleros deben adaptarse a este cambio en el comportamiento del público joven y encontrar formas de atraer a este nuevo tipo de consumidor.