El Gobierno de España tendrá la última palabra en cualquier oferta exterior sobre Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), incluyendo una potencial adquisición por parte de la alemana Rheinmetall. La tecnológica de defensa, valorada en más de 2.000 millones de euros, está controlada por los hermanos Escribano.

Control gubernamental en operaciones de defensa

La dimisión de Ángel Escribano como presidente de Indra debido a presiones de Moncloa y la fallida fusión entre EM&M y la propia Indra abren la posibilidad a operaciones de adquisición por parte de grupos extranjeros. Sin embargo, el Gobierno mantendrá su autoridad final para autorizar, condicionar o bloquear cualquier operación que emprenda EM&E.

La SEPI siempre ha querido que Indra tome EM&E para ganar capacidad industrial y operativa en defensa. Aunque la incompatibilidad de tener a un presidente que era comprador y vendedor al mismo tiempo se resolvió, el Gobierno seguirá teniendo la última palabra en cualquier iniciativa corporativa que emprendan si esta viene de más allá de las fronteras nacionales.

Mecanismo de control de inversiones extranjeras

El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha consolidado el uso del mecanismo de control de inversiones extranjeras, conocido como escudo antiopas. Esta norma otorga al Ejecutivo la capacidad de vetar o imponer condiciones estrictas a la entrada de capital extracomunitario en empresas consideradas estratégicas para la seguridad y el orden público.