La escalada militar en Oriente Medio ha vuelto a poner en relieve la importancia de la soberanía alimentaria en Europa. El conflicto bélico en la región ha generado preocupación sobre la capacidad de Europa para ser autosuficiente en la producción de alimentos y productos esenciales para el campo.

La dependencia de Europa de los fertilizantes y el gasóleo agrícola

El cierre del estrecho de Ormuz y la guerra en Oriente Medio han disparado los precios de los fertilizantes y el gasóleo agrícola en origen. Esto ha llevado a que el Gobierno español apruebe ayudas por valor de más de 870 millones de euros para apoyar a los productores del sector primario. Sin embargo, el trasfondo es que la Unión Europea debe ser capaz de resistir este tipo de envites y garantizar la seguridad alimentaria.

La necesidad de una Europa fuerte y autosuficiente

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha destacado que el sector primario es estratégico y que la opinión pública se acuerda de él en momentos de crisis. "La gran vulnerabilidad de la seguridad alimentaria es que suba el IPC de la alimentación un 0,2% o 0,3%. En Sudán es vivir o morir". Por su parte, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Lorenzo Cano, critica que "con cada situación complicada, se vuelve la mirada al campo, pero cuando se pasa, dejamos de estar en el foco".

La importancia de la Política Agraria Común (PAC)